Lo básico de las Servo Prensas

A medida que los materiales cambian y la competencia se vuelve más dura, los estampadores de metal deben invertir en tecnología que les ayuda a mantenerse competitivos. En estampado, la eficiencia lo es todo. Los estampadores deben producir piezas de mayor calidad en tiempos de ciclo más cortos usando materiales que a menudo tienen una formabilidad deficiente. Esta es una tarea sumamente difícil.

Para complicar el problema, los estampadores a menudo se ven forzados a reducir el coste de pieza a parte usando muy poco o ningún lubricante. Esto por lo general aumenta el coste de la herramienta porque las matrices ahora necesitan costosos recubrimientos antifricción y anti desgaste.

La prensadora es una máquina para troquelar materiales tan diversos como cartón, plástico o metal. Lo hace gracias a un volante de inercia, mediante el cual almacena energía que transmite al troquel, ya sea de manera mecánica (prensa de revolución total ) o neumática (prensa de revolución parcial). Este tipo de prensa no sirve para embuticiones profundas porque aplica la fuerza de forma rápida y seca, en vez de hacerlo de forma constante.

En la servoprensa, se elimina el embrague y se sustituye el volante de inercia por un acople directo entre el motor que acciona la prensa y la transmisión al carro. Este nuevo sistema mejora la productividad y la flexibilidad frente a las prensas mecánicas y permite controlar el tiempo y la velocidad del carro, a diferencia de lo que hace la prensa mecánica. La servoprensa es mucho más versátil, con ella es posible hacer pruebas de troqueles, estampación en caliente, inyección de plásticos, de aluminios… En muchas ocasiones puede sustituir a las prensas de acuñar, a las hidráulicas, a las de palanca acodadas, a las link-drive, etc.

Gracias a que cada vez es más el provecho que se le puede sacar a las servoprensas, su fabricación es cada vez más sofisticada, lo que favorece que se siga avanzando en el campo de la servotecnología.

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