Una delegación de responsabilidades bien ejecutada ayuda a construir las bases para tener un mejor negocio o empresa.

Es necesario que se deleguen actividades. Si comienza a delegar correctamente sus empleados aprenderán nuevas habilidades y permite que su negocio crezca. Pero la delegación no es fácil, y estos seis pasos deben ayudar a los gerentes a superar los desafí­os.

1. Determina si la actividad puede ser delegada.

No todo puede delegarse. Por ejemplo, solo los Gerentes o dueños pueden hacer grandes cambios a las estrategias que cambiarán por completo la dirección de la empresa. Puede recibir opiniones de su equipo pero no puede delegar la toma de decisión hacia ellos.

2. Describe la tarea o actividad precisamente.

Si la tarea o actividad puede ser delegada debes describirla con detalle. Debes estar preparado para responder a preguntas como: ¿Por qué se está delegando esta actividad?, ¿Cómo puede el empleado aprender la habilidad?, ¿Cuándo debe ser completada la actividad?, ¿Cómo se debe reportar?, ¿Existen más detalles o cuestiones que pueden ayudar al empleado a completar la tarea correctamente?, etc.

3. Delega autoridad pero define los lí­mites de esa autoridad.

Nada contribuye más a una delegación de tarea fallida que el hecho de que el empleado no tenga la autoridad suficiente. La autoridad debe tener lí­mites, por supuesto, y el empleado debe saber cuándo acudir al superior para una autorización. Sin embargo, si requieres que el empleado pida tu autorización en cada movimiento o paso que da entonces realmente no estas delegando responsabilidades o tareas.

4. Comunica la existencia de una delegación a todas las partes involucradas.

Déjales saber a los demás miembros del equipo o a terceros la autoridad y tarea que se ha delegado. Así­ mismo, deberás comunicar el rol que cada uno de ellos juegan en dicha actividad.

5. Define fechas.

Establece fechas especí­ficas para completar la tarea, así­ como fechas para que te informen o reporten el avance de la misma. El pasar por alto este paso puede contribuir a que la delegación de actividad falle. La frecuencia del informe o reporte dependerá de las habilidades y experiencia que tenga el empleado que estará llevando a cabo la actividad, así­ como de la complejidad de la misma.

6. Define el presupuesto.

Esto va de la mano con la autoridad. Define claramente el presupuesto o la autoridad que tendrán de hacer gastos, si es necesario tener un presupuesto. Señale cualquier restricción de gastos y la frecuencia con la que el empleado debe informar sobre los niveles de gasto y las variaciones presupuestarias. Muchas situaciones de delegación no tienen consideraciones presupuestarias, pero cuando lo hacen, el presupuesto debe ser muy claro.

Esperamos esta información haya sido de ayuda. Si desea recibir más información no dude en contactarnos en info@censaindustrial.com

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