Las propiedades metalúrgicas únicas del aluminio lo hacen adecuado para múltiples aplicaciones industriales como:

  • Transporte– aeronaves, automóviles, buques marinos, camiones, bicicletas, vagones de ferrocarril.
  • Construcción– revestimientos, puertas, ventanas, alambre de construcción.
  • Utensilios de cocina– ollas, sartenes, mezcladores, partes de licuadora, tazones de mezcla, artículos de uso diario
  • Embalaje- latas, láminas
  • Electrónica- disipadores de calor para CPUs y transistores
  • Lí­neas de transmisión eléctrica
  • Quí­mica, criogenia
  • Equipo de procesamiento de alimentos y bebidas
  • Entre otras.

El aluminio tiene una resistencia a la corrosión muy alta, el peso especí­fico de aluminio es 2.7 kilogramos / dm3 comparado a 7.8 kilogramos / dm3 para el acero y 8.8 kilogramos / dm3 para el cobre, y es conductor térmico y eléctrico.

Pero ¿Es esto suficiente para pensar en cambiar el acero por el aluminio en tu proceso productivo? A continuación te mostramos una de las principales preguntas que debes hacerte antes de tomar una decisión como esta.

¿Qué factores deben considerarse para cambiar una parte de acero por una de aluminio?

Las propiedades mecánicas y físicas del acero al carbono y del aluminio varí­an, lo que requiere las siguientes precauciones generales para las operaciones de estampado.

La formabilidad para el estiramiento profundo y el estiramiento biaxial del aluminio es de alrededor del 65 por ciento de acero al carbono. Por lo tanto, el diseño de la parte debe limitar la conformación a un área de dos tercios de lo que seri­a permitido al formar acero.

Los radios de curvatura de las herramientas deben ser alrededor de tres veces los del acero para requisitos de conformabilidad similares.

La sensibilidad de la velocidad de deformación es baja para el aluminio, lo que genera fuertes tensiones en la fase inicial del dibujo, y la parte puede fracturarse. Para compensar esto, se debe bajar la presión de retención y se deben incrementar los radios para el anillo de extracción y el punzón.

El aluminio es más sensible a la muesca que el acero al carbono, por lo que cualquier herramienta de corte debe diseñarse con tolerancias cercanas y debe ser afilada. Las rebabas deben minimizarse para reducir la división de los bordes en operaciones de curvado posteriores.

Debido a su módulo de elasticidad inferior, el springback es más alto para el aluminio. Las máquinas deben estar diseñadas para compensar el aumento del springback en comparación con las piezas de acero.

Esperamos esta información haya sido de ayuda.

Si deseas recibir más información no dudes en contactarnos en info@censaindustrial.com

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